Coste de vida en España
Conozca el costo promedio de vida en las ciudades españolas frente a otras ciudades europeas.
El sistema sanitario español se caracteriza por ser uno de los que ofrece una mayor variedad de servicios y por cubrir numerosas eventualidades de manera gratuita.
Toda persona nacida en España o que haya obtenido la nacionalidad española por matrimonio, residencia o cualquier otra vía, tiene derecho a cobertura sanitaria, tanto si está trabajando, estudiando, retirado o desempleado. Asimismo, los extranjeros residiendo, trabajando, o aquellos que nos visiten por turismo tendrán derecho a cobertura de diferentes niveles.
Así, podemos encontrar diferentes casos: por ejemplo, los ciudadanos de la Unión Europea pueden solicitar la Tarjeta Sanitaria Europea en su país de origen, mediante un sencillo procedimiento. Esta tarjeta les facilita cobertura en todos los países de la Unión Europea siempre y cuando sus ingresos sean inferiores a los 100.000 euros al año.
Esta Sanidad Europea facilita enormemente los tramites dentro de la Unión y la movilidad de sus ciudadanos tanto por trabajo como por motivos familiares u ocio. Normalmente ofrece una cobertura del 100% de lo cubierto en el país de origen.
Aquellos que no pertenezcan a la Unión Europea deben informarse antes de viajar y conocer cuál es la situación en la que se encontrarían los ciudadanos de su país. En ocasiones existen acuerdos bilaterales que garantizan una serie de derechos recíprocos a los ciudadanos de ambos países en sus viajes.
Aunque las emergencias están cubiertas siempre es recomendable saber cuál es tu situación.
No todos los viajeros deben seguir los mismos pasos. Los turistas que vienen por unos meses pueden acceder a cobertura básica y urgencias durante el tiempo de su estancia.
Los turistas pueden acudir a cualquiera de los centros de salud y ser atendidos en caso de emergencia menor o grave. Enfermedades crónicas o tratamientos largos no están incluidos en este supuesto y el llamado turismo sanitario está siendo perseguido para evitar fraudes al sistema de salud.
En caso de venir a España a trabajar tu empresa se ocupará de gestionar tu alta en la Seguridad Social y como trabajador que cotiza en el sistema de Salud una pequeña parte de tu salario, pagada en parte por tu empleador y en parte por ti, se destinará al sistema de salud para cubrir bajas por enfermedad o accidente y por lo tanto tendrás acceso completo a todos los servicios como un ciudadano español.
Si trabajas como autónomo tu serás el responsable de darte de alta y gestionar la documentación necesaria. Esta cobertura se extenderá a todos los miembros de su familia directa.
Si tu intención es la de trasladarte de forma permanente para residir en España debes registrarte en la categoría a la que perteneces y obtener tu número de la seguridad social y tarjeta correspondiente.
Los extranjeros no registrados sólo recibirán asistencia sanitaria en caso de enfermedad grave o accidente, aunque las mujeres embarazadas y los menores tienen derecho a atención médica en cualquier caso.
Si trabajas como autónomo tu serás el responsable de darte de alta y gestionar la documentación necesaria.
El sistema de Salud se estructura de acuerdo a diferentes niveles, normalmente relacionados con la gravedad y urgencia del caso a tratar.
La asistencia primaria ofrece una atención más cercana para pequeños problemas de salud, se concentra en los centros de salud y se basa en la consulta médico-paciente y el intercambio de información básica como síntomas, duración de los mismos, etc. Si no se encuentra una solución al problema o exige de más pruebas el caso deberá ser evaluado por un especialista. Los especialistas se centran en un área específica de la salud, tienen acceso a equipos para realizar pruebas y diagnósticos más precisos.
Normalmente se debe esperar para conseguir cita e implican un seguimiento a medio o largo plazo y pone un énfasis importante en prevención y hábitos saludables que son beneficiosos para un bienestar general.
El servicio de urgencias atiende casos graves que no pueden esperar y se concentra en los grandes hospitales.
El ingreso en los hospitales públicos se produce siempre a través de uno de estos tres canales (atención primaria, especialistas y urgencias) y puede implicar tratamientos largos, cirugía y medicación que no están cubiertos por el sistema público en caso de no poseer tarjeta sanitaria.
Algunos servicios médicos no están incluidos en la Seguridad Social, como:
Oftalmología,
Medicina Dental,
Medicina Estética,
Cirugía Plástica,
Reproducción Asistida (no siempre),
Podología
y así, tanto nacionales como extranjeros deben pagar por todos estos servicios dentro del sector privado.
La mayor ventaja del sistema público es una red amplia que cuenta con especialistas de renombrado prestigio y amplia experiencia, además de hospitales que en general cuentan con todos los equipamientos.
El sistema público está estrechamente ligado a la universidad y por lo tanto en permanente contacto con nuevas investigaciones y renovado por generaciones de médicos que impulsan y mejoran la atención.
El principal inconveniente es que el número de pacientes a atender en ocasiones puede desbordar los servicios, en especial si el gobierno practica recortes en los presupuestos y el personal contratado no es suficiente o tiene que trabajar en condiciones que no son las mejores.
Esto conlleva listas de espera tanto para operaciones como para consultas que no son de extrema urgencia y austeridad en los medios destinados a los ingresos hospitalarios, con escasez de habitaciones y falta de medios.
La contratación de un seguro privado es una buena opción si se dispone de recursos económicos y no implica necesariamente renunciar totalmente al sistema público.
El sistema privado ofrece un servicio más rápido de atención inmediata y cuenta con buenos profesionales que en su mayoría simultanean su trabajo en el sistema público con aquel que desempeñan en clínicas privadas.
Aunque la comodidad es siempre mayor, con habitaciones individuales, mas enfermeras/os y no necesidad de esperar, los recursos hospitalarios suelen ser menores, ya que muy a menudo se trata de clínicas de medio tamaño y no de grandes hospitales que eventualmente trabajan mano a mano con quirófanos y equipamientos de los hospitales públicos.
El gran inconveniente, por supuesto, es el coste que puede ser bastante alto según el caso.